Taller explorando el universo femenino
Este taller es un paso más en el camino de exploración y crecimiento de nuestro ser mujer.
Nos volveremos a mezclar con el grupo de mujeres, compañeras de viaje, compartiendo risas y heridas del alma. Recibiendo el sostén de las terapeutas, guías en este viaje. Dando y recibiendo apoyo mutuo para afrontar el dolor de las partes enfermas con mucho cariño. El taller ofrece un lugar,” la Buena Vida” y un espacio de cuatro días para estar contigo misma.
En el proceso tejeremos los repetitivos mecanismos neuróticos que nos abocan a fracasar en las mismas metas, mientras echamos unas risas. Y ese ambientillo sostiene el camino creativamente transformador que consigue abrir una grieta al fosilizado mecanismo neurótico. Y, así, el instante terrible donde cometo un error consigo contenerlo con el trabajo terapeútico, atravesando el dolor de la imperfección y transformando esa rabia dolorida en fuerza. Permitir que primero se haga un agujero en el tejido que es un giro, malabarismo tricotado que adquiere una función distinta, la entrada a algo nuevo. La salida de la maraña.
El taller te propone seguir practicando los ejercicios con la energía femenina del Tao para adquirir mayor destreza a la hora de conocer mis circuitos energéticos, su funcionamiento y como encauzarlos a mi favor. Ejercicios técnicos.
El taller se ha creado para continuar las prácticas que me hacen conectar conmigo y con mi energía vital fuente de la que mana mi energía sexual.
Ejercicios con la energía erótica desde el tantra. Arte.

Seguir desplegando mis paisajes internos para conocer mejor los diferentes mundos por los que transito cada día. Mundos formados, habitados por monstruos, por seres luminosos, por hacendosas hormiguitas trabajadoras y por alegres chicharras, y a veces desiertos, vacíos creados no habitados por nadie.
Puede que también llegue a mundos sin forma, estructuras que se iniciaron pero que, por diferentes avatares, no se completó su construcción. E incluso hay mundos creados donde sucedió algo duro, traumático que hizo estallar partes del mundo en pedazos, y la tarea consiste en reparar los destrozos, restañar las heridas de la carne emocional viva.
Masajes para explorar la envoltura de mi piel, la frontera de contacto con todas las demás personas y con el mundo animado o inerte. Donde aparece la pregunta “Que me hace bien, que me hace mal”. Generadora del discernimiento desde la experiencia llevada luego a la conciencia.
Reconocer donde están mis límites de confort, o puede incluso que tenga que bajar más abajo para aprender a reconocer donde están mis límites de autoprotección y supervivencia.
Meditaciones .Abren una separación entre mi estar y mis ideales, mis personas ideales, lo que me hubiera gustado ser, lo que soy en este momento y lo que puedo llegar a ser si acepto mi realidad como punto de partida para, desde ahí, empezar a crecer.
Ahondar en el cuerpo, animalito mamífero que sabe porque siente la experiencia directamente desde su interior. Aprender a respetar su sabiduría sin palabras. Proceso en el que evolucionaremos gracias a los ejercicios bioenergéticos realizados en el monte, con aroma a romero.
Participar en este taller es regalarme tiempo para madurar a mi ritmo, para disfrutar, cada vez un poco mejor, de mi espacio de vida.